2. Ciencia, hechos, fenómenos y datos
Para comprender cómo funciona la investigación científica en educación, es necesario aclarar una serie de conceptos básicos que suelen utilizarse como si fueran equivalentes, pero que no significan lo mismo: hechos, fenómenos y datos. Distinguirlos correctamente es fundamental para entender cómo se construye el conocimiento científico.
2.1. La ciencia como actividad de conocimiento
La ciencia puede entenderse como una actividad humana orientada a obtener conocimiento contrastable sobre la realidad que nos rodea. No se limita a acumular información, sino que busca describir, explicar y comprender los hechos mediante procedimientos sistemáticos.
En el ámbito educativo, la ciencia se ocupa de estudiar situaciones reales relacionadas con la enseñanza, el aprendizaje, el desarrollo infantil o la organización de los contextos educativos, siempre con la intención de generar conocimiento fundamentado.
2.2. Hechos: la base de la realidad
Los hechos son todo aquello que ocurre en la realidad y que puede ser conocido con algún fundamento. Constituyen el punto de partida de cualquier investigación científica.
Dependiendo de su naturaleza, los hechos pueden adoptar distintas formas:
- Acontecimientos: hechos puntuales que tienen lugar en un momento y espacio determinados.
Por ejemplo, un grito en el aula, una respuesta verbal de un niño o una intervención concreta de la docente. - Procesos: secuencias ordenadas de acontecimientos que se desarrollan a lo largo del tiempo, donde unos hechos influyen o permiten la aparición de otros.
Un ejemplo sería el desarrollo de una sesión de clase o el proceso de adquisición del lenguaje en Educación Infantil. - Sistemas concretos: conjuntos organizados de elementos que forman un todo unitario.
Por ejemplo, un aula, un centro educativo o un claustro de profesores.
Estos hechos existen independientemente de que el investigador los observe o no.
2.3. Fenómenos: los hechos percibidos por el investigador
Cuando los hechos de la realidad son percibidos y observados por el investigador, pasan a denominarse fenómenos. Es decir, el fenómeno es el hecho tal y como es captado a través de los sentidos o de instrumentos de observación.
Por ejemplo:
- El comportamiento disruptivo de un alumno en el aula es un hecho.
- Cuando el docente o el investigador lo observa, registra y describe, se convierte en un fenómeno de estudio.
En educación, muchos fenómenos son complejos, dinámicos y contextuales, lo que dificulta su observación y análisis sistemático.
2.4. Datos: información fijada y codificada
A partir de la observación de los fenómenos, el investigador obtiene información. Cuando esta información se fija, organiza y codifica de manera sistemática, hablamos de datos.
Los datos son, por tanto:
- Información obtenida de la realidad,
- Registrada siguiendo criterios explícitos,
- Preparada para su análisis.
Ejemplos de datos en educación pueden ser:
- Puntuaciones en una prueba,
- Registros de observación,
- Respuestas a cuestionarios,
- Transcripciones de entrevistas.
Es importante destacar que los datos no son la realidad, sino una representación de esta, construida a partir de decisiones metodológicas del investigador.
2.5. De la realidad a los datos: un proceso progresivo
El paso de la realidad al conocimiento científico no es inmediato, sino que sigue una secuencia:
Realidad → Hechos → Fenómenos → Datos
- La realidad contiene hechos.
- Los hechos, al ser percibidos, se convierten en fenómenos.
- Los fenómenos, al ser registrados y codificados, se transforman en datos.
Comprender este proceso ayuda a entender por qué la investigación científica nunca es completamente neutra y por qué es necesario ser cuidadoso en la forma de observar, registrar e interpretar la información.
2.6. Relaciones entre fenómenos
La ciencia no se interesa únicamente por describir fenómenos aislados, sino por analizar las relaciones que se establecen entre ellos.
Estas relaciones pueden aportar información sobre:
- La estructura de los fenómenos (cómo se organizan).
- La temporalidad de las relaciones (qué ocurre antes y después).
Cuando las relaciones entre fenómenos son generales, necesarias y constantes, pueden formularse como leyes. En educación, estas leyes suelen expresarse de manera probabilística y siempre están abiertas a revisión.
2.7. Funciones del conocimiento científico
El análisis de las relaciones entre fenómenos permite que el conocimiento científico cumpla dos funciones fundamentales:
- Explicar: comprender por qué ocurren determinados fenómenos educativos.
- Predecir: anticipar, con cierto grado de probabilidad, lo que puede ocurrir en situaciones similares.
Cuanto más estables y generales sean las relaciones encontradas, mayor será la capacidad explicativa y predictiva del conocimiento científico.
2.8. Ideas clave del bloque
- La investigación científica parte de la realidad, pero no trabaja directamente con ella, sino con representaciones.
- Los hechos existen independientemente del investigador; los fenómenos son hechos observados.
- Los datos son información codificada obtenida a partir de los fenómenos.
- La ciencia busca identificar relaciones entre fenómenos para explicar y predecir la realidad educativa.