1. El conocimiento y el conocimiento científico
Antes de abordar qué es la investigación educativa y cómo se lleva a cabo, es necesario reflexionar sobre un concepto básico: el conocimiento. Investigar implica generar conocimiento, pero no todo conocimiento tiene el mismo valor ni se obtiene del mismo modo.
1. El conocimiento
El conocimiento puede entenderse como el conjunto de saberes que una persona adquiere a lo largo de su vida para interpretar la realidad, orientarse en ella y tomar decisiones.
En educación, el conocimiento se construye a partir de múltiples fuentes:
- la experiencia personal,
- la tradición y la cultura,
- la práctica profesional,
- y la reflexión sistemática sobre la realidad educativa.
Sin embargo, no todas estas formas de conocimiento ofrecen el mismo grado de fiabilidad.
2. Tipos de conocimiento
Tradicionalmente, se distinguen varios tipos de conocimiento en función de su origen y de su grado de sistematización.
2.1. Conocimiento cotidiano o vulgar
El conocimiento cotidiano es el que se adquiere a través de la experiencia diaria y del sentido común.
Sus principales características son:
- se basa en la experiencia personal,
- no sigue procedimientos sistemáticos,
- y suele transmitirse de manera informal.
Aunque resulta útil para la vida diaria, presenta importantes limitaciones cuando se pretende comprender fenómenos complejos o tomar decisiones fundamentadas en educación.
2.2. Conocimiento técnico o profesional
El conocimiento técnico se adquiere mediante la formación y la práctica profesional.
En el ámbito educativo, incluye:
- estrategias didácticas,
- rutinas de aula,
- y procedimientos aprendidos a través de la experiencia docente.
Este tipo de conocimiento es valioso, pero puede verse condicionado por la subjetividad y la falta de contrastación sistemática.
2.3. Conocimiento científico
El conocimiento científico es un tipo de conocimiento sistemático, organizado y fundamentado, que se obtiene mediante la aplicación del método científico.
Se caracteriza por:
- basarse en procedimientos explícitos y controlados,
- utilizar métodos de recogida y análisis de datos,
- someter sus conclusiones a contraste empírico,
- y estar abierto a revisión y corrección.
En educación, el conocimiento científico permite ir más allá de la experiencia individual y generar explicaciones más generales sobre los fenómenos educativos.
3. Características del conocimiento científico
El conocimiento científico presenta una serie de rasgos que lo distinguen de otras formas de conocimiento:
- Objetividad: intenta minimizar la influencia de opiniones personales.
- Sistematización: sigue un proceso ordenado y planificado.
- Contrastabilidad: puede ponerse a prueba mediante datos.
- Racionalidad: se apoya en el razonamiento lógico.
- Provisionalidad: no es definitivo; puede revisarse a la luz de nuevas evidencias.
Estas características hacen del conocimiento científico una herramienta especialmente útil para el análisis de la realidad educativa.
4. El conocimiento científico en educación
Aplicar el conocimiento científico a la educación implica reconocer la complejidad del fenómeno educativo.
A diferencia de otras ciencias, en educación:
- los fenómenos están influidos por múltiples variables,
- los contextos son cambiantes,
- y la conducta humana no responde siempre a relaciones simples de causa y efecto.
Por ello, el conocimiento científico en educación debe interpretarse con prudencia, contextualización y sentido crítico.
5. Ideas clave del bloque
- Existen distintas formas de conocimiento.
- El conocimiento cotidiano y profesional son útiles, pero limitados.
- El conocimiento científico se obtiene mediante procedimientos sistemáticos.
- La investigación educativa se apoya en el conocimiento científico.
- Comprender estas diferencias es esencial para investigar en educación.